Club Caliope
Autor: Rafael Serrano Allely
¿Quién era? Un pastor
protestante.
¿Dónde estaba? En la playa.
¿Qué hacía? Escribir
una novela de aventuras.
¿Qué dijo? Mañana me
voy a la playa.
¿Qué hicieron los demás?
Jugar con la espuma de un extintor robado.
¿Cómo acabó? Cantando
flamenco en la Peña “Al Alma”
Un
pastor protestante estaba en
la playa de la Caleta de Cádiz. Todas
las tardes recorría la pequeña playa a la que acudían las señoras mayores
vecina del Barrio de la Viña. Jugaban al bingo playero mientras el pastor
protestante las observaba y sonreía. Las bingueras consiguieron al fin que el
pastor protestante también se sumara al Bingo.
Pero lo suyo era escribir, escribir una novela de aventuras que
estaría situada principalmente en La Caleta cuando los fenicios llegaron a
Cádiz hace tres mil años.
Después de sus obligaciones como
pastor, su ayudante le preguntaba: ¿y mañana qué? Y el pastor invariablemente contestaba: Mañana me voy a la playa. Era donde
se encontraba a gusto y donde se transportaba fácilmente al mundo fenicio,
centro de su libro de aventuras.
Un día, como era su costumbre, se
acercó a la cantina de la playa a tomar un café y vio jugar con la espuma de un extintor robado a un grupo de chicos a
los que se sumaron las bigueras y el pastor protestante.
El despiporre era total.
El pastor acabó cantando flamenco en la Peña Al Ama.