28 enero 2016

Comentarios: La tregua

Rafael Serrano Allely

Destaco en primer lugar la habilidad para tratar los sentimientos, el mundo de los afectos, de en una persona corriente, solitaria y desencantada que está a punto de jubilarse y que lleva a cabo una serie de reflexiones sobre su vida y sobre su inminente situación.

Realiza un trabajo rutinario, pero no se queja de ello, más bien al contrario, por lo menos no en todas las ocasiones. El trabajo rutinario le permite desdoblarse y pensar al mismo tiempo en otras cosas más sugestivas. Más bien le irrita tener que realizar algo nuevo en su trabajo que le obligue a concentrar todo su ser en ello. “Este  tipo de trabajo no me cansa porque me permite pensar en otra cosa  y hasta (¿por qué no decírmelo a mí mismo?) también soñar”

Desde este punto de vista ya no resulta una persona tan corriente. Y le gusta escribir. Dice que sus amigos disfrutan con sus cartas. Incluso se plantea escribir para ocupar el ocio de la jubilación, aunque lo descarta, igual que otras actividades de entretenimiento. “…derecho a trabajar en aquello que quiero” aunque “no tiene claro que hacer con tanto ocio”

Es un hombre bueno pero no perfecto, más bien una persona fría y distante que ha fracasado en su relación con sus hijos y que después de la muerte de su mujer se ocupa de ellos como una obligación. (“Salir adelante era una obligación. Toda una obligación como para que pudiera sentirme feliz”)

Bien reflejado el ambiente de trabajo, los compañeros, crítica a los jefes, la corrupción, la relación con Dios, las relaciones con los amigos, su matrimonio, la muerte de su mujer, la depresión que le produce…

Pero ocurre lo maravilloso: conoce en el trabajo a una mujer joven y el contrapunto es total: sutiles aproximaciones, observaciones minuciosas, también prejuicios, toma de conciencia de las dificultades que le pueden acarrear la diferencia de edad, repercusión en el trabajo, en la relación con sus hijos, sobre el tipo de relación que podrían establecer. Como es normal también aparecen los celos. Más que celos en ocasiones toma conciencia de su edad en relación a su  joven amante.

Por todo ello creo que resulta un buen trabajo de introspección.

El título no puede ser más oportuno: “Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente  que me concedió una tregua”


En esta cita queda resumida la novela.

21 enero 2016

La tregua

Interesante y muy acertado análisis sobre La tregua ( Mario Benedetti)
Autor: Redacción Ejemplode.com, año 2016

Me pareció una obra fabulosa. No acostumbro leer novelas pero ésta me cautivo de principio a fin. Pienso que tiene un estilo único. Durante el transcurso de la pieza se mantiene el orden y el ritmo. Es una lectura ágil y entretenida, además de que mantiene cierto suspenso. Lo que no me agradó es que es demasiado regional; utiliza muchos modismos y palabras propias solamente del sur del continente americano.

Considero que La Tregua tiene en Martín Santomé a un personaje con mucho carácter y decisión, cuando se propone algo. El tema es inusual pero apasionante; un hombre a punto de jubilarse y el diario que escribe.

Creo que la obra está bien planeada. El idilio con Laura Avellaneda es el centro de la obra. Esa parte es un segmento cargado de erotismo, amor y romanticismo. Es un fragmento verdaderamente alentador. Nos hace ver que para ser felices sólo hay que intentarlo. Desgraciadamente el que Laura muriera (porque a Martín no le gustaría que dijéramos “falleció”); cierra ese capítulo de la maravillosa vida de Martín y sus deseos de matrimonio.

Algo verdaderamente admirable de la pluma de Mario Benedetti es la claridad con la que expresa los sentimientos que se están formando en un momento de la obra.

Asimismo, la cantidad de sentimientos e ideas que expresa. Por ejemplo, no en cualquier novela se narra la relación padre e hijo cuando ésta es conflictiva. Además, el hecho de que la novela sea narrada por su personaje principal, le da muchos detalles a la lectura. No es una narración directa hacia nosotros como si nos lo contará; más bien, es como si nosotros fuéramos el diario a quien le cuenta sus vivencias.

Algo digno de destacar es como el autor plasma la soledad de la edad madura para ese hombre que parece haberlo perdido todo. Su esposa, el ser que más amaba, está muerta y sus hijos, demasiado alejados del padre. En toda esa nube oscura de repente surge un rayo de luz llamado Laura Avellaneda; o como él la llamaba, simplemente Avellaneda. Ella viene a darle un giro a su mundo y prácticamente le da una razón para vivir. Es más, lo rejuvenece; porque Martín empieza a comportarse como un adolescente que acaba de enamorarse.

Laura despierta en Martín sentimientos que él creía había enterrado junto a su esposa. Pienso que todo comenzó como una manera de romper la rutina tan tediosa de oficina. El señor Santomé es un hombre sin metas y sin mucho éxito; pero al darse cuenta de sus sentimientos por Laura decide arriesgarse y, por una vez en la vida, ser un triunfador.

Es una novela en su mayoría triste, porque incluso cuando ya vive el romance con Laura sigue pensando en su esposa, Isabel. Creo que el personaje es sumamente depresivo y, a veces, carece de valor y de poder de autoridad (como cuando su hijo le dice: “¡Que te importa!” y no tiene valor para reclamarle como se debe).

Considero a Martín como una persona derrotada por la vida. Tal vez en su juventud soñaba con triunfar y tenía objetivos a cumplir; pero la falta de capacidad y la poca confianza en sí mismo lo llevaron a donde está, en un empleo irrelevante y que no llena sus aspiraciones profesionales.

En parte entiendo su falta de motivación, ya que su vida familiar no es armónica. Creo que es una persona que parece tener más años de los que tiene.

En muchas partes de la novela, Martín se muestra como un ser frío y crudo. Cuando Vignale trata de volver a entablar amistad con Santomé este no recuerda quien es su interlocutor y se muestra desinteresado hacia los comentarios que emanan de él.

Al parecer esa frialdad es lo que lo mantiene alejado de sus hijos; pero sin embargo, con Laura demuestra un calor paternal. Ese calor lo asusta porque él aspira a otro tipo de relación.

Las energías que gasta en conquistar a Laura son admirables. Energía que tal vez tenía guardada desde la muerte de su esposa; ese amor no es capaz de demostrarlo a nadie más.

La relación con sus hijos es lejana, cosa que lo preocupa y lo atormenta; pero no encuentra la solución y no la busca con mucho ahínco.
Los últimos días en la oficina, son dolorosos para Martín pero más lo será la soledad cuando deje de trabajar.

Martín aparentó que la muerte de Laura no le había afectado pero sufre interiormente. La muerte de su esposa fue dolorosa pero llegó a consumar la relación con ella a través del matrimonio. Pienso que el señor Santomé considera que el amor que se tenían Laura y él no estaba solidificado, por eso quería casarse.

Esta novela además de enseñarnos que podemos ser felices con tan sólo proponérnoslo; también nos da otra lección importante, que hay que vivir cada instante al máximo porque la vida es muy corta y se puede extinguir en cualquier momento.

Quiero agregar que ésta obra de Mario Benedetti es valiosa por diversos motivos: su temática, los valores que plasma en ella, la calidez y nivel de descripción de sentimientos, por la forma como nos mete a las escenas y los escenarios que describe.


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