25 enero 2024

Comentarios. Relato: Hígados al brandy. Autor: Antonio Villar

Club Caliope

Autor: Rafael Serrano Allely

Mis notas.

Relato muy bien estructurado y contextualizado.

En una primera lectura me quedé un poco desconcertado con el final: la consecución de un proyecto elaborado en estado de embriaguez, que finalmente se lleva a la práctica, entre dos personas que en principio, no digo que sean antagónicas, sino que representan dos formas distintas de vivir .Siento la misma extrañeza  que experimentó Amalio, uno de los protagonistas.

En una segunda lectura quedo más conforme con el final. Había matizaciones muy oportunas como para llegar al final que se proponía. Ambos podían mantener un diálogo de cierta altura.

 Por ejemplo cuando se indica: ”Eso de que una carrera te abre las puertas a un trabajo de calidad se ha acabado” ante la sorpresa de Gustavo de que Amalio tuviera un currículum no común en un camarero.

O cuando Gustavo, ante la sorpresa y desconcierto de Amalio, le responde tras su propuesta de proyecto de trabajo compartido: “¿O es que tú eres de los que piensan que los sevillanos somos poco de fiar?” y le contesta “No, no,…Yo no he dicho… es que… No sé. Cómo me iba a figurar que… eso, que aquella conversación fuera algo más que el producto del alcohol…

Otra matización que destaco: “Llevo 6 años en esta ciudad y, la verdad, es que tiene muchas cosas que me gustan, tantas como para seguir aquí…”

Más que  crítica a la sociedad sevillana es un atisbo de acercamiento a una antropología social de Sevilla que yo comparto.

Leyendo el relato se me viene a la memoria una poesía de Antonio Machado:

 


!Oh maravilla, 

Sevilla sin sevillanos, 

la gran Sevilla! 

Dadme una Sevilla vieja

 donde se dormía el tiempo, 

en palacios son jardines, 

bajo un azul de convento. 

Salud, oh sonrisa clara 

del sol en el limonero 

de mi rincón de Sevilla, 

!Oh alegre como un pandero. 

luna redonda y beata, 

sobre el tapial de mi huerto! 

Sevilla y su verde orilla, 

sin toreros ni gitanos, 

Sevilla sin sevillanos, 

!Oh maravilla!

11 enero 2024

Comentarios: El misterio de la cripta embrujada. Eduardo Mendoza.

Club Caliope

Autor: Rafael Serrano Allely

Mis notas.

Muy singular la figura del protagonista, que a su vez es el narrador, por sus deducciones, reflexiones y argumentaciones, muy en consonancia con su personalidad que el mismo describe: “…soy en efecto, o fui, más bien, y no de forma alternativa sino acumulativa, un loco, un malvado, un delincuente y una persona  de instrucción y cultura deficientes, pues no tuve otra escuela que la calle  ni otro maestro que las malas compañías…”

Con este bagaje no es nada extraño que la construcción de sus recuerdos resulte en ocasiones disparatada, cuando no surrealistas.

Desde esta perspectiva se utiliza el humor, la ironía, el sarcasmo y en ocasiones  la denuncia social referida a una época, la Transición, en la que había tantas cosas que adaptar a la nueva situación democrática.

El protagonista suplanta, según le convenga, a diversos personajes: policía, medico… lo que se resumiría en la frase ¿sabe usted con quien está hablando? Tópica en la época.

Dentro de la denuncia social situaría en primer lugar el motivo por el  que es elegido por la policía para para resolver la desaparición de una menor en la que está implicado un potente empresario. La policía no quiere enfrentarse directamente a este gran empresario, ya que pudiera perjudicarle. Se habla de una época en que la policía interviene fundamentalmente en determinados niveles de ciudadanos.

A cambio el delincuente conseguiría la libertad. Era lo único que le interesaba.

Hay dos personajes que me llaman la atención: Cándida, hermana del protagonista y Mercedes.

Cándida reconviene a su hermano por hacerse cargo del encargo de la policía:

“…¿Qué te va a ti en ello?

_La libertad.

-Vuelve al manicomio: techo, cama y tres comidas diarias, ¿qué más quieres?

-Déjame probar suerte.

-…desde que naciste no has hecho más que traerme complicaciones…”

A Mercedes la culpan de la muerte de un hombre, muerte que no realizó y como es menor no la condenan sino  que, dado el poder del empresario involucrado en la muerte, la confinan en una aldea donde termina siendo Maestra. Rocambolesco. Es otra denuncia del hacer policial y judicial de la época.

El protagonista es una especie de pícaro que utiliza el engaño para sobrevivir y ser libre, lo que no consigue. El a su vez es utilizado y engañado, en este caso por la policía.

Tiene un tinte de humor negro. Me ha gustado.


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