20 febrero 2020

Comentarios: El Monte de las Ánimas. Gustavo Adolfo Bécquer


Comentarios: El Monte de las Ánimas. Gustavo Adolfo Bécquer

Mis notas. Rafael Serrano Allely

Tal como ocurre con los relatos góticos hay una mezcla de miedo, terror, alusión a lo fantástico o sobrenatural y, en este caso, mezclado con una fuerte dosis de amor romántico.

Este amor romántico lo representa Alfonso que es capaz de superar sus miedos y acceder a la petición de su prima. Muere por complacerla.

La prima a su vez muere de terror al ver el lazo azul ensangrentado al lado de su cama: Alfonso cumple con la petición de Beatriz de traerle el lazo perdido en el Monte de las Ánimas.
Alfonso representa al héroe que por amor se sobrepone a sus miedos para complacer a su amada.
Beatriz representa a la mujer caprichosa que le divierte pedir a Alfonso algo de mucha dificultad “iluminada por un plan diabólico”

Como en todo relato gótico funciona lo fantástico: se entiende que es el espíritu de Alfonso es el que lleva a su prima el lazo ensangrentado, que su prima perdió en el monte.

Como colofón, Beatriz, por hacer el mal, será merecedora del castigo eterno: “… caballeros sobre osamentas de corceles perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada, que con los pies desnudos y sangrientos y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alfonso”

Y todo ello dentro de la leyenda sobre el monte de las ánimas, donde, según cuenta Alfonso, todos  los años los templarios y los caballeros cristianos reviven antiguas batallas como esqueletos vivientes, lo que supone una verdadera situación de terror.

08 febrero 2020

Cadáver exquisito . "Pedro" Rafael Aerrano Allely

Rafael Serrano Allely


CADÁVER EXQUISITO


¿Quién era? Pedro.
¿Dónde estaba? Cogiendo higos chumbos en Paterna del Campo.
¿Qué dijo? Dijo que no volvería solo.
¿Qué hicieron los demás? Hicieron pan de pita.
¿Cómo acabó? Aporreando la calculadora para que salieran las cuentas.


Su nombre era Pedro, pero sus amigos le llamaban D. Pedro. Cuando estaba con el grupo no hablaba hasta que los presentes no estuvieran  callados, más que callados en silencio estático. Él indicaba cuando había acabado de hablar: “He terminado – decía - ¿A quién le toca ahora?”


Este afán meticuloso quería establecerlo en el grupo, que de esta forma se convertiría en un “grupo asambleario comedido” (GAC) al que solo le faltaría un orden del día. Todo se andaría, se decía.


Coger higos es lo que más le relajaba. Cogiendo higos pensó en darle utilidad a lo que hacía. Propondría al grupo un proyecto industrial: rellenar pan de pita con higos chumbos: en una cajita se pondría una docena de estos panes y uno de ellos, a modo de roscón de navidad, contendría un higo con la cascara, en este caso el desafortunado tendría que pagar la caja.


Sus compañeros lo aceptaron. Se encargarían de hacer los panes y la distribución. Posiblemente a partir de ese momento empezaron a llamarle D. Pedro.


Cierto día se hallaba cogiendo higos chumbos en Paterna del Campo cuando aparecieron su amigos cantando y perturbando su paz junto a los higos, lo que le molestó sobre manera.
Los amigos al unísono le dijeron: Ahí te quedas, que nosotros nos vamos a hacer nuestro trabajo. No tienes más que lo que te mereces. Pero él dijo que no se iría sólo. Cuando lo creyera oportuno volvería con sus  higos.


Ya en la fábrica  los amigos hicieron pan de pita, y prepararon todo para cuando Pedro llegara con los higos.


Así fue como empezó la industrialización del producto y su distribución on line.


Al final del primer mes D. Pedro dijo que debía hacer un balance, ya que habían tenido en cuenta sólo los ingresos pero no los gastos,  y que,  habiendo hecho un curso de contabilidad a distancia, era el momento de aplicar los conocimientos adquiridos.


Decidió parar la fabricación y encerrarse en la oficina para ordenar  facturas y aplicar la teoría contable estudiada en el curso a distancia.


No había manera de cuadrar las cuentas, incluso no incluyendo en los gastos los higos, ya que los cogía en la finca de su padre.


Al cabo de unos días su desesperación era total, materialmente se subía por las paredes,  los gritos los oían sus compañeros desde la fábrica. Todos esperaban lo peor ¡el ERE!

Pedro, D. Pedro, acabó aporreando la calculadora para que salieran las cuentas.

Comentarios: El cumpleaños de la Infanta. Oscar Wilde

El cumpleaños de la infanta. Oscar Wilde

Mis notas. Rafael Serrano Allely

Al principio nos presenta a una princesa digna de lástima: la muerte de su madre, la melancolía del padre, las estrictas restricciones en la expresión de sus sentimientos, tanto de alegría como de tristeza, su aislamiento del resto de los niños de su edad que no compartían su posición social, la soledad…

No obstante el cumpleaños transcurre con gran alborozo para todos.

Incluso cuando aparece el enanito. Todo se desarrolla según lo previsto ante la presencia de un bufón: todos se ríen de él por su aspecto grotesco mientras él parecía muy feliz y orgulloso. “Cuando los niños se reían, él también reía”

El cambio es radical cuando el enanito vuelve a palacio para repetir su actuación.

Es cuando toma conciencia de su aspecto grotesco al verse reflejado en el espejo, lo que no había ocurrido antes. “Ese ser deforme y jorobado, de aspecto horrible y grotesco era él” “… y era de él de quien se habían reído todos los muchachos”… la princesita también se había burlado de su fealdad”

El final es definitivo y sorprendente en los labios de la princesa.

El Chamberlan había dicho que el corazón del enanito se había roto-. A lo que contestó la princesita: “En adelante procura de que los que vengan a jugar conmigo no tengan corazón”

¿Quién era el monstruo? ¿Quiénes eran los monstruos?

Temas contenidos: La ingenuidad, la fealdad, la exclusión. La desigualdad de trato.

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